domingo, 19 de junio de 2016

Mi princesa

Princesita, mi princesa,
¿sabes cuánto te quiero?
más allá de lo que el oro pesa
y más de lo que es grande el cielo.

Princesita, mi princesa,
¿sabes por qué sigo aquí?
porque solo tus palabras
son lo que me hace feliz.

Princesita, mi princesa,
¿puedo hacerte una pregunta,
que no puedo contestar?:
¿es verdad que algo te ocurre
y no me lo quieres contar?

Porque desde hace unos días,
en vez de ver alegría,
veo en tus verdes ojos,
grandes ganas de llorar.


¿Es que he dicho algo malo
ofensivo o vulgar?
¿o es que han sido los amigos
si es que así se pueden llamar?

Princesita, mi princesa,
te quiero y no quiero molestar …

Pero es que en mi corazón
hay un terrible miedo a perderte;
crece y crece la preocupación
y tengo ganas tan solo de verte.

No sé qué es lo que te pasa
y creo que nunca lo sabré;
sólo sé que, aunque no me hables,
yo por siempre te querré.


                                 Sofía Corradini, 2º ESO

Mierdamierdamierda

Indaga este índigo en su memoria,
memoria que ahora mismo me apuñala;
y sangro, sangro y no hay escapatoria,
y si hay salidas, mira, me resbalan.
Siempre encerrado entre caverna y mito,
siempre en la mierda, siempre desconfío.
Siempre soy culpa, siempre soy delito,
con tanto siempre ya nunca me río.

Y mis espejos ya no dan coartada;
no tengo excusa para el mal humor,
lo siento mucho, no puedo hacer nada,
no sonrío porque soy un mal actor.

                                           Rubén Aguilar, 1º Bachillerato

No hay nada más bello


Porque no hay nada más bello
que el torbellino que formas al andar
y nada más especial que observarte
en segundo plano
casi sin que te des cuenta;
que me encanta ver el surco
de tus labios al hablar.
Y me encantaría
ser el cinturón
para poder estar atado
para siempre
a tu cintura.


                Gonzalo Gamella, 4º ESO

Amor

Fue solo un fin de semana,
cuatro paredes, poesía, 
adiós sin hacer la cama
y, claro, se quedó fría.

Más que fría, congelada
huele a triste petenera,
sabe a whisky y a dolor;
dudo que ahora tu mirada
se acuerde de la certera
cuchillada del amor.

"Amor no es rutina,
amor no es distancia;
amor no es la herida
que nunca se sana.
Amor no es te quiero
si no es con el alma,
si ya no es sincero...
No es amor."

No sé si el amor existe, 
pero si existe no duele;
no trae energía triste
y a cerrado nunca huele.

Ni quema, hiela ni encierra,
ni mata, muere ni ahoga,
más pesado que la tierra
te desata cualquier soga.

"Amor es locura,
amor es confianza.
Amor la aventura
del que te abre el alma.
Amor es la fuente
que todo le baña;
amor es la estrella
que nunca se apaga."

                                Rubén Aguilar, 1º Bachillerato

Sangre

Susurros; susurros dicen,
que soy más fuerte que todos.
Los oigo, los oigo; gritan,
dan igual medios y modos
hay que, por fin, ser feliz.
Y ella tan dulce y tan linda;
yo lleno de cicatrices.
¿Me quiere? Dice que sí;
y en el amor no hay matices.
“No seas tonto, es otra actriz."
Solo va a ser otra herida;
más sangre en este camino.
O eso dice mi cabeza,
pero yo siempre termino
escuchando mi energía.


Ahora me dice que es buena;
tengo que ignorar mi mente,
que me engaña, me entorpece,
lo ve todo diferente,
me hace creer que ella es mala
que me quiere hincar el diente.
Pero yo confío en su magia;
creo que hoy no habrá sangría.
Y hasta que una vez me mate
por hacer caso a mi alma,
seguiré pisando piedras,
tropezándome, con calma,
aunque siempre que te caigas
duela mucho levantarte,
ten fe en lo bueno, confía,
pronto besarás al arte.
Como yo.

                     Rubén Aguilar, 1º Bachillerato

Diles

Diles,
Diles que el tiempo lo cura todo,
Que el fuego quema,
Y el hielo aun más,
Que el amor mata,
Y de vez en cuando también muere,
Y a lo mejor, algún día,
La muerte también ama.

Diles,
que darlo todo es quedarse sin nada,
Y conseguirlo todo,
Que la vida no espera, solo marcha,
Y que no sirve conocerse a uno mismo, si uno cambia.
Diles que de vez en cuando la soledad necesita compañía,
El mundo humanidad,
Y la casualidad, un destino,
Y yo.. Yo aun me necesito a mi,
También diles que la suerte falla,
Y que el esfuerzo gana,
Que el saber marca,
Y yo sólo sé que no sé nada,
Diles que la lluvia no es mala,
Y que aunque llegue diciembre,
El año nunca acaba,
Que la belleza depende de quien mira,
Y solo miro con buenos ojos,
A aquel que aun me mira,
Diles que de la poesía no se vive
Pero si que da vida,
Que el miedo frena a quien no lo frena,
Y yo, yo acelero demasiado,
Y finalmente,
Cuando escuchen,
diles que lo mas importante en la vida,
Es vivir.

                                    Nada Bourass, 1º Bachillerato

Resurgiendo

Coleccioné mil andanzas;
fui buhonero de alegría;
tanto fui antes que hoy en día
no me queda esperanzas.
Al menos ya no en botellas;
ya fui abrazando farolas,
fui ladronzuelo de estrellas
y hurté y regalé otras rolas.
Ahora soy yo, sin disfraces,
sin sal ni azúcar, ni nada,
con tristeza en la mirada
y ganas de hacer las paces
con el mundo y con mi vida.
Ahora de todo hay salida,
y entrada para la volver,
por si acaso me enamoro
de algo que me haga escocer.

Ya se me va la medida,
y eso dice que ahora toca
terminar ahora el poema.
Parece que ahora la vida,
suelta fuelle y toda roca
de mi corazón es flema.

Y al ser flema y no roca puedo escupir toda la puta ansiedad.

                                                  Rubén Aguilar, 1º Bachillerato