martes, 10 de mayo de 2016

Cita a ciegas

Una situación cotidiana, un sentimiento cotidiano, ... una cita, una mesa, los nervios de una primera vez... pero la poesía nace, derrama su esencia, y todo se hace poesía e instante inolvidable para el alma que lo experimenta:

Quizá nuestra cita
fuera una cita a ciegas;
no porque no nos supiéramos
sino porque ignorábamos
por donde escaparía tu sonrisa
ni por dónde
iban a salir mis mejillas.
Lo único que sabíamos
es que te gusto y tú
me gustas ...
Y así, te acompañé a la mesa,
ciego,
ciego por el olor
que desprendía tu pelo.
Y cómo lamenté soltar tu mano;
instante fue ...
pero eso no lo sabes
que no puedo estar
uno tan solo sin ti.
Que si fuera una cita 
con otra persona
preferiría no estar
o, quizá,
llegar tarde.

                     Gonzalo Gamella, 4º ESO

Espero ...

El corazón parece a veces querer volver a la sencillez que le pertenece para expresar, para dar salida a cuanto brota en su interior; el sentimiento es bello, más bello cuanto más doloroso es su trazado; más poético cuanto más bello.

Todo el día en vilo espero
hasta que por fin te veo
y deseo
una mirada sincera 
de tu alegre primavera
que me quiera
para saldar una cuenta
con mi corazón en prenda
y aunque duela
saber que una vez fui amado
y que viví ilusionado
a tu lado.

              Diego Piqueras, 1º Bachillerato

Ella

Poesía sincera, poesía sin más, grande, ... sin más palabras:

Ella se molesta
cuando le dicen
la palabra amor.
Y yo cada vez
más la deseo
por eso aquí estamos 
bebiendo la vida
solos los dos.
Ella respira,
para no quedar sin aliento
y da una bocanada de aire necesaria.
Ella es mañana resurgida
viento indomable
alma constante
enamorada
y fría.

                  Gonzalo Gamella, 4º ESO

Vuelta a la esencia

"Hacerse feliz a si mismo"... un logro, una cura inefable para tantos corazones heridos por el vivir. Un poema quizá sane el sangrar que emana del ocaso de la sonrisa; que logre el acabamiento de las lágrimas:


¿Se puede sentir menos que nada
si de lo profundo del ser
un espectral frío emana?
¿Y un cuerpo ausente de fe
que sin rumbo deambula
puede acaso encontrar su destino
en un mundo en el que nada perdura?
Sí, mas debe volver al inicio
y encontrarse con su esencia
para darle sentido a su vida
y no hacerla una penitencia.
Así el cuerpo que se enfría
recobrará todo el calor
y hará del mundo su paraíso
en el que sin pena ni dolor
se haga feliz a sí mismo.

                         Diego Piqueras Sanz, 1º Bachillerato

El son del tiempo

Qué se siente; qué se experimenta cuando un sentimiento hierve en lo más hondo del alma, y se traduce quizá por si solo -o por mano del arte magnánimo- en unos versos posiblemente nacidos del molde de la belleza tan esquiva a veces. Escribir... causar emoción... construir hermosura... recordar al hombre qué es en su esencia, fraguado de la emoción más pura. Eso es poesía.

Los días navegan al son del tiempo
Y al compás de la luna,
Que escapa voraz
Ante el sueño de encontrarle.
Y ella siempre exquisita,
Melancólica y nocturna.
Y riega con estrellas
El cielo que él oculta.
Pues no temas triste luna,
Todo ha de pasar
El duro invierno, la soledad.

                                        Daniel Rodríguez, 2º Bachillerato

Heridas

El dolor es otro de los sentimientos génesis de tantos versos; pero cada uno, cada poeta, tiene el suyo, que le exprime el alma y se deshace en el poema sanador de las heridas más profundas.


Las heridas escuecen 
y, cuando son en el alma,
aún más duelen
al dejar cicatrices
que recuerdos a veces
nos traen 
con los que fuimos felices.
Y, aunque perdonar es difícil,
más lo hace tener de qué arrepentirse.
Suelta lo que te pese,
consigue vivir libre
y estate en paz con el mundo al irte.

                                                                                             Diego Piqueras Sanz, 1º Bachillerato

Mujer

Poesía es sensibilidad, es apreciar lo que el mundo nos regala. Cualquier sentimiento, por minúsculo e insignificante que sea, es digno de hacerse poema y volar con el aire de un suspiro. Poesía está en todo, en lo sencillo y lo cotidiano; y en la grandeza del que siente con el alma:

Cómo te voy a olvidar
si después de ti
todo son copias;
que haces de la risa
todo tipo de tormenta;
del llanto
el más bonito día de lluvia ...
y es que de tu amor
no se salva nadie.
Nada es igual 
después de ti;
es un caos imparable
lo que forma tu llegada
y un siniestro fatal
en la huida.

                  Gonzalo Gamella, 4º ESO